LXII
Desgarrada la nube; el arco iris
brillando ya en el cielo,
y en un fanal de lluvia
y sol el campo envuelto.
Desperté. ¿ Quién enturbia
los mágicos cristales de mi sueño?
Mi corazón latía
atónito y disperso.
...¡El limonar florido,
el cipresal del huerto
el prado verde, el sol, el agua, el iris!...
¡el agua en tus cabellos!...
Y todo en la memoria se perdía
como una pompa de jabón al viento.
Soledades, Galerías y otros poemas, "Galerías" (1907-1919)
Voy a seguir resistiéndome a comentar a los nombres canónicos del temario de Secundaria; pero tarde o temprano tienen que llegar.
Dije que iba a hablar del sueño. En realidad, llevo todo el otoño (y si no, siempre) moviéndome entre las brumas de lo irreal. Y, claro, no es que vaya a hablar yo, sino que recordaré tantos que han hablado de los sueños, y nombraré sólo unos cuantos. La vida es sueño; ¿pero qué hacemos con esta idea? (aparte de tirarnos un mesecito o dos analizando a Calderón).
Claro, y antes de nada, hay que acabar leyendo a Freud: "El sueño es una realización de deseos". ¿Cuáles son nuestros verdaderos deseos? ¿Y qué digo yo cuando digo "realización"?
En cuanto al poema de Machado. ¿Dónde está el sueño? Ese paisaje irreal es el sueño o la mirada del despertar. O un recuerdo. El huerto de ese recuerdo ya lo hemos comentado otras veces: el huerto del goce, del deseo y de la muerte (por mucho que luzca el sol entre el cipresal de Machado).
Sabemos que en Machado, la pompa de jabón alude al mundo, a lo vivido: frágil, irisado y transparente. Nuestra vida es un surtido de burbujas que se rompen (Oliver Stone, en su última película -Wall Stret- nombra las burbujas económicas, las burbujas evolutivas, las burbujas morales, las burbujas de los sentimientos...): mundos que se construyen y crecen mientras pueden, hasta que rompen cuando sus propias estructuras llegan a un límite. Eso son nuestros sueños, irrealidades que se generan, atan cabos, hasta que alcanzan su propio límite y se vuelven insoportables, y entonces despertamos.
Cuántas veces hemos pensado que la vida y el mundo era así, y nos hemos resistido y hemos aguantado lo máximo posible... hasta que la ilusión se derrumba por completo: el mundo no es como pensábamos. ¡Cuántos despertares nos aguardan!
Despierto de un mundo imposible para vivir en un mundo de ilusiones del que también habré de despertar, hasta que llegue la hora de estar despierto para siempre.

